|
Hoy detenidos ante tan grácil belleza femenina vuelve el canto alegre y la pícara sonrisa, buscando en una mirada de ilusión, darle vida a nuestro romance que flota y juguetea, entre las notas corridas de la escala de bandurria y el acorde firme de guitarra, en esta canción de amor, dedicada a ti mujer, porque vivimos de tus besos y también de tus sonrisas, vive la tuna del suspiro que hace estremecer tu cuerpo y hace latir tu corazón; ya que no hay tuna que cante o que baile, que beba o que coma por mas gentil y andariega, si no existieses tu. Llevo diez cintas, prendidas en mi capa de estudiante, diez ilusiones, diez sueños, que van flotando en el aire. Mis diez cintas las pusieron tierna la una, mi madre; dulce la otra, mi novia; flojas las demás, mis amantes. Sobre mis hombros las llevo y van tocando triunfantes como un suave perfume de hierba lisa y ángeles. Las diez cintas de mi capa las acarician la tarde con vientos de mil suspiros con brisas de amor y azahares. El poema de unos ojos negros como el azabache, tu nombre, va puesto en una Dios! Y tu sola lo sabes. Cuando la estudiantina, gentil, gallarda pase por bajo de tus balcones y tu salgas a mirarla, en las cintas de mi capa que traen polvos milenarios, sabor romántico y viejo de cuatro universidades. Yo sentiré tu mirada escapada de sus cárceles buscando un nombre en mis cintas que Dios y tú solo lo saben. Buscando hoy por el mundo como rondador constante donde el amor vigilante me acecha tras el visillo de la ventana, esperándome. Mas que el amor, la ilusión; mas que la ilusión, el arte; después de un día de dar serenatas en tu calle pondrás tus labios ardientes en los míos de estudiante tus labios que tiemblan dulces como un clavel vacilante. Tus labios que son dos pétalos en tu boca sagrada que llevan la nueva cinta, un corazón y un romance. Mis diez cintas las pusieron tierna la una, mi madre; dulce la otra, mi novia; flojas las demás, mis amantes. Y esta de color de niño de esta no sabrá nadie, de todas mis ilusiones será la ilusión más grande. Podrán haber sido otros tiempos en la gloria de otras tardes, mi mandolina y mis versos mis alegrías, mis cantares, mis arpegios de rapsodia y mi capa de estudiante.
Dicen que los hombres audaces han desaparecido, que los que despiertan pasiones están casi extintos, y es cierto porque solamente quedan ... Y ustedes pueden contarlos.
Dicen que todos los partos son dolorosos, pero ésta tuna tiene que partir, porque todo lo que sube tiene que bajar todo lo que entra tiene que salir, todo lo que se come se tiene que ... pagar
Al Cesar lo que es del Cesar y adiós, ésta tuna les dice adiós.
Y tan solo agregar de mis palabras una dulce melodía al corazón que brotando desde el fondo de mi alma a querido de esta noche en su canción dedicar un lindo verso para ellas que son fuente de nuestra inspiración Hoy quise ver tu sonrisa plasmada en poesía y por mas vueltas que di solo pude crear esta dulce melodía que broto como parte de esa inspiración y al verla posada en tus labios vida mía mi corazón palpita de emoción y es por eso que dedico esta canción
|